El consumidor/a primero tiene que reclamar a la empresa directamente, y si ésta no responde o la respuesta es negativa y no se está conforme,  presentará la reclamación en la Oficina de Información al Consumidor.

La OCIC realizará la mediación entre las dos partes para intentar llegar a un acuerdo.

Si hay acuerdo entre las partes se archiva la reclamación, en caso de no existir acuerdo, y el reclamante persistiera en su reclamación  se trasladaría el expediente a la Junta Arbitral de Consumo de Aragón.

Presentada en la Oficina la reclamación por el consumidor/a o usuario/a se procederá a realizar la mediación con la empresa reclamada facilitando un plazo de un mes.